Kalipedia
Saltar directamente a:


Edición

Cambiar





Herramientas de visualización e impresión:
La defensa de Jerusalén durante las cruzadas, miniatura del códice Descriptio Terrae Sacrae. Padua, Biblioteca del Seminario.

Los límites de la expansión cristiana

-Para la mayoría de los cristianos medievales, los musulmanes eran el eterno enemigo al que se acusaba de seguir una religión falsa.

Vota:
3 estrellas
  • 1 votos
  • 2 votos
  • 3 votos
  • 4 votos
  • 5 votos

Resultado:
3 estrellas
  • 1 votos
  • 2 votos
  • 3 votos
  • 4 votos
  • 5 votos

Guárdame Amplíame Compárteme: Facebook Google Ver más

La reconquista


 
Saber más
La rendición de Boabdil

Granada fue la capital del último reino musulmán de la península Ibérica. Fue la última ciudad islámica en capitular en 1492, y su rey, Boabdil, antes de ma...

Una zona de conflicto entre cristianos y musulmanes estuvo en la península Ibérica. En el año 711, las tropas musulmanas pasaron el estrecho de Gibraltar y controlaron casi la totalidad del territorio al que denominaron Al Ándalus.

Una parte importante de la población cristiana estuvo bajo el dominio musulmán. A pesar de ello, quedaron zonas no islamizadas al norte de la Península y en torno al sur de los Pirineos, desde donde se dirigió una lenta expansión hacia el sur.

Este avance recibió el nombre de «reconquista» por parte de los cristianos, pese a que se desarrolló a lo largo de setecientos ochenta años, lo que hace imposible considerarlo una respuesta de los cristianos a la invasión musulmana.

El origen mítico de estas campañas militares es la llamada batalla de Covadonga, una pequeña emboscada en la que venció un noble astur, Pelayo.

Tras este suceso, el reino de Asturias, transformado luego en reino de León, protagonizó un lento avance hacia el Duero, que se vería acompañado poco a poco de diversas conquistas por parte de los otros reinos cristianos peninsulares.

En tantos siglos de convivencia hubo momentos de duras luchas, pero también hubo épocas de enriquecimiento cultural y religioso en un ambiente de mutuo respeto.

Un ejemplo de esta tolerancia fueron los mozárabes, cristianos que vivían en los territorios musulmanes de la península Ibérica.

Entre los siglos VIII y IX, los mozárabes gozaron del privilegio de conservar su religión y sus propiedades, y de ser gobernados por sus propios magistrados. Pero a partir del siglo X, ante el endurecimiento de la situación por la llegada de los intolerantes almorávides, los mozárabes comenzaron a emigrar a los reinos cristianos. Esta tendencia se acentuó en los siglos XII y XIII.


Participa