-Gracias a su fuerte base económica y a los contactos con el mundo oriental, Al Andalus fue un Estado culturalmente floreciente. Desarrolló la filosofía, la literatura, la ciencia y el arte.
La ciudad de Medina Azahara se encuentra cerca de Córdoba. La edificó Abderramán III para ser la residencia del califa con el fin de reflejar el esplendor de su poder. Por ello, el complejo urbano y residencial fue realizado con gran lujo: las arquerías estaban pintadas; las columnas y sus capiteles, ricamente decorados; y los pavimentos y muros, cubiertos en su mayor parte por mármol blanco.
Fue destruida tan solo 75 años después de su construcción, durante la guerra civil que acabó con el poder omeya.
La mezquita de Córdoba es un reflejo del poder de los califas cordobeses. Abderramán I inició su construcción sobre la iglesia visigoda de San Vicente, pero fue ampliada y enriquecida en los siglos IX y X. De la obra islámica se conserva:
En el siglo XVI, los cristianos construyeron una catedral en el interior de este edificio musulmán.
El interior del monumento
La sala de oraciones está formada por diecinueve naves separadas por 850 columnas, muchas de ellas procedentes de antiguas construcciones romanas y visigóticas. Sobre las columnas apoyan arcos de herradura, a los que se superponen, mediante pilares, otros de medio punto. En ambos se alternan dovelas de ladrillos rojos con otras de piedra blanca. Esta profusión de columnas y arcos bicolores es tal vez lo más característico del interior de este monumento andalusí, uno de los más excepcionales de la cultura islámica occidental.
En la ampliación de Alhakam II se utilizaron arcos polilobulados y, aunque los techos originales eran de madera, se añadieron algunas bóvedas.
En la zona del mihrab se puede contemplar la mayor riqueza ornamental. Paredes y bóvedas están revestidas de una refinada y suntuosa decoración a base de mosaicos, regalo del emperador bizantino. La decoración de las paredes incluye motivos vegetales, caligráficos (escritura cúfica que reproduce versículos del Corán) y geométricos, trabajados generalmente sobre el estuco o el yeso que las recubría.